sábado 6 de febrero de 2010

Hoy es otro de esos días

Hoy es otro de esos días. Pero hoy ya no te echaré de menos. He conseguido que tu mirada en una foto cualquiera no me hiera hasta el punto de no querer mirar. Después de renunciar al teléfono y al correo electrónico, ya no me queda más que un recuerdo, en algún lugar del corazón. Otro recuerdo de lo que pudo ser, no es y no será ya. Un expediente archivado.

Atrás quedaron los brillantes días del verano. El agua nos hacía parecer otra cosa, pero el invierno redujo la película a su proporción real. Y aquí estamos, como si nada

No, no hay nada entre los dos

y no hay nada entonces que esperar…

Porque no hay nada entre los dos

páginas vacías… sábanas vacías…

Sé que nuestras dos

escenas servirán

de prólogo a la soledad.

La vida sigue y no espera. Hay que apretar los dientes y seguir andando. Nadie te entiende ni te compadece. Tu dolor no le importa a nadie, ¿sabes? A NADIE. Cada uno se lame sus heridas en casa, aunque de labios para afuera canten lo de si te ha pillado la vaca. Sigue andando. Keep walking! Sabiendo que a nadie más que a ti importan los recuerdos, no te quedes ahí parado, como un idiota.

Hoy es otro de esos días. Hoy no te quiero (olvidar). Me revuelco en el dolor íntimo que me causa tu recuerdo. Pero ya no más. Serás una foto más en el álbum de mis recuerdos. Y te recordaré, pero nunca, nunca más me harás daño.