Suena muy pomposo dicho así, pero lo voy a soltar: estoy componiendo una pieza musical para una amiga, un regalo de "no-cumpleaños", que dirían el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo. No, no tengo estudios musicales. Mi única guía es mi oído y mi tesoro la grandísima paciencia con que voy juntando notas. Afortunadamente, tengo un programa de edición musical que, aunque sea en formato MIDI, me ayuda un poco a imaginar cómo sonarían las notas que yo junto. No sé tocar el piano y voy introduciendo la música nota por nota. Es un pasatiempo de chinos, pero a mí me gusta pensar que un día nada lejano lo terminaré y se lo podré regalar a mi amiga. Y será algo que tendrá valor porque lo que he dejado en él es mi tiempo, mi energía y mi afecto por esta amiga. Seguiremos informando...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 aleteos:
Publicar un comentario en la entrada