Reflexionaba sobre esta cuestión hace algún tiempo y volvió a mi mente cuando no hace muchos días, vi entera la saga de El Padrino. Pensaba que Al Pacino habrá hecho cosas geniales después (realmente, es difícil no emocionarse ante "Esencia de mujer" o no sentir la adrenalina de "Un domingo cualquiera"), pero el papel de Don Michael Corleone le va a perseguir hasta la tumba y va a ser siempre, para bien o para mal, un punto de referencia de todos los demás papeles que interprete.
Otro tanto se podía decir de Charlton Heston. Al hombre se le recuerda más ahora por levantar el brazo con un Winchester en las reuniones de la NRA (National Riffle Association); pero si hay un papel por el que será recordado siempre será el de Yehudá Ben-Hur (el hombre fuerte, musculoso y con cerebro, desde luego). También sería el caso de Stephen Boyd, que en la misma película interpretó el papel de Messala, el rival de Ben-Hur.
Otro ejemplo es Christopher Reeve. Habría interpretado antes otros personajes, pero el que le quedó como traje a medida fue el de Superman. O Mark Hamill, que será siempre recordado como Luke Skywalker. O también el clásico Clark Gable, por su impagable Rhett Butler. Y en esta mini-lista no podía faltar la pareja Christopher Lee y Peter Cushing, como Drácula y Van Helsing.
Y entre las mujeres, pues... se me ocurren dos ejemplos. El primero es Sue Lyon, la intérprete de Lolita. Hablamos de la primera, con James Mason y Stanley Kubrick de director, no de la segunda con Jeremy Irons y Emmanuelle Béart. La actriz tuvo que someterse a terapia para "deshacerse" del personaje (otra "víctima" de dirección de actores de Kubrick fue el matrimonio de Tom Cruise y Nicole Kidman tras interpretar juntos Eyes Wide Shut; pero esto formaría parte de otro capítulo). Y el otro caso que me viene a la memoria es el de Linda Blair, la famosa "niña del exorcista", que tras esa serie de películas no volvió a levantar cabeza.
Seguiremos hablando de este tema. Atentos al próximo post...
Otro tanto se podía decir de Charlton Heston. Al hombre se le recuerda más ahora por levantar el brazo con un Winchester en las reuniones de la NRA (National Riffle Association); pero si hay un papel por el que será recordado siempre será el de Yehudá Ben-Hur (el hombre fuerte, musculoso y con cerebro, desde luego). También sería el caso de Stephen Boyd, que en la misma película interpretó el papel de Messala, el rival de Ben-Hur.
Otro ejemplo es Christopher Reeve. Habría interpretado antes otros personajes, pero el que le quedó como traje a medida fue el de Superman. O Mark Hamill, que será siempre recordado como Luke Skywalker. O también el clásico Clark Gable, por su impagable Rhett Butler. Y en esta mini-lista no podía faltar la pareja Christopher Lee y Peter Cushing, como Drácula y Van Helsing.
Y entre las mujeres, pues... se me ocurren dos ejemplos. El primero es Sue Lyon, la intérprete de Lolita. Hablamos de la primera, con James Mason y Stanley Kubrick de director, no de la segunda con Jeremy Irons y Emmanuelle Béart. La actriz tuvo que someterse a terapia para "deshacerse" del personaje (otra "víctima" de dirección de actores de Kubrick fue el matrimonio de Tom Cruise y Nicole Kidman tras interpretar juntos Eyes Wide Shut; pero esto formaría parte de otro capítulo). Y el otro caso que me viene a la memoria es el de Linda Blair, la famosa "niña del exorcista", que tras esa serie de películas no volvió a levantar cabeza.
Seguiremos hablando de este tema. Atentos al próximo post...

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