Aunque para muchos es hora todavía de estar durmiendo el cotillón de ayer, felicitamos el año nuevo a todos. Que uno esté más o menos deprimido no da derecho a empapar de lágrimas a los demás ni a aguarles la fiesta en este período en que más o menos uno tiene derecho a salir y a ponerse hasta las botas de alcohol y otras hierbas... a bailar la conga del jalisco... a comer langostinos hasta la hartazga...
En fin, pues, para que no se diga: Feliz Año Nuevo.

3 aleteos:
Mira por donde estreno los comentarios de este post. No son buenas fechas estas AGuador, y por eso me gusta ahacer poca alusión a ellas. Estoy en mi derecho a girar la cara hacia otro lado ante tanta celebración y tanta historia que no a todo el mundo tiene por que hacerlo feliz. A ver si con el estreno de este Enero 2007 nos ponemos algo más contentos; pero a la vez ponemos de nuestra parte, que las cosas no salen solas. Y lo de los atracones a la nevera a media noche....olvidalos que son muy malos! los muy cabrones te pasan factura enseguida.
Un abrazo Aguador,
Lena.
Quien mas quien menos tambien se siente deprimido en estas fechas, quizas las celebraciones a veces solo son una excusa para sacudirnos la desidia, aunque sepamos lamentablemente que no desaparece con el champagne, solo lo adormecemos...Hay que mirar al futuro y desear que el 2007 siempre nos venga mejor.
besos
Hay otras maneras de empezar el año: Poniendo música de salsa, cambiando la nevera por la lavadora, riéndose de que 4o millones de españoles comamos 12 uvas a la vez.
Lo que quiero decir, es que la depresión no se apodere de nosotros, sino que dominemo siempre las cosas, más pensando que dominas ese 'plato'...asique cambiemos los ingredientes ¿vale?
Feliz resto de tu vida, Aguador
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