miércoles, 27 de diciembre de 2006

Ni amor sin sexo, ni sexo sin amor

Seguramente es una cursilada, pero no me ahorraré el decirlo. Al carajo con los postmodernos: el sexo sin amor es como comerse un pollo entero crudo; y el amor sin sexo, pues... creo que es cosa de ángeles. Que somos humanos y tenemos al mismo tiempo esa parte animal-reproductiva a la que por ahora no puede sustituir la fecundación in vitro.

Necesitamos el calor, el abrazo de la otra persona. ¿Habremos superado "las toscas exigencias de la carne y el hueso"? No sé si decir "por fortuna, aún no".